lunes, 25 de marzo de 2013

Fotografía y poema de Inguz Mentti




Hacía frío, ese puto frío que te recuerda que duermes solo.
Fuera del hastío rutinario, ahogado en angustia.
Un recuerdo en forma de úlcera, ella.
Ser inútil abocado al llanto.


No podía dormir.




Vi a esa puta.
Estaba igual.
Bebimos.
Follemos.
Sí.
Follemos como bestias.


Y la llamé.
Y la volví a llamar.

Habló.
Tembló.
Lloró.

Ya no tenía ganas de mamarla. Ya no había sueño que le sostuviese la mandíbula.

Putrefacta y rota.
Me rompió a mí.


Desde entonces, se volvió úlcera.

Y no pudo dormir.





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