lunes, 14 de octubre de 2013

EBCPE. Jesús Carrasco Gómez






Relacione estas dos palabras: “sexo” y “soledad”.

Son dos palabras que podemos relacionar de muchas maneras. La más fácil sería la masturbación, pero después de la masturbación podríamos encontrar al sexo como un modo de luchar contra la soledad, también podríamos ver como el sexo, para algunas personas, no es suficiente para romper esa soledad ya que para ellos el sexo sólo significa correrse en otra entrepierna.
Y se podrían buscar muchas otras relaciones. De momento, a mí me parece esta última la más interesante.


¿Qué tal está la poesía? ¿Cómo le trata la vida?

Yo pienso que la poesía está muy bien. Antes de la revolución digital siempre se decía en los medios y por todas partes que se leía poca poesía. Ahora se lee más poesía que en cualquier otra época de la Humanidad y el autor llega directamente al lector sin intermediarios. Se escribe muchísima poesía, y entre toda esa poesía hay bastante que merece la pena, y entre toda esa poesía que merece la pena hay poesía muy buena, y entre esa poesía muy buena hay obras maestras. Lógicamente también hay toneladas de mierda, pero siempre la ha habido.


La importancia de que nos reciten. Presentaciones de libros, lecturas en bares, slam poetry, prostíbulo poético. ¿Qué opina?

Es algo totalmente necesario, casi diría que es lo más importante, incluso más que publicar en papel. Es la expresión viva de la poesía. La poesía está hecha para ser recitada.


Hay barras de bar y minibares en este poemario. ¿Es importante el alcohol para seducir? ¿Por qué flirteamos en los bares?

Pues claro que es importante el alcohol. Ya lo decía Ovidio en el Ars Amandi. El alcohol es nuestro modo de ser más espontáneos, menos tímidos, más promiscuos, más primarios.

Los bares están hechos para relacionarnos entre seres humanos y una de las relaciones más importantes de nuestras vidas - si no la que más- es el sexo-amor.


¿Mecanografiado o a mano?

A mano, siempre a mano. Por muchas razones:

Razón erótico-romántica: escribir es como hacer el amor, acaricias el papel y te corres en tinta.
Razón creativa: escribo en todas partes y no siempre tengo un teclado a mano.
Razón correctiva: esto me obliga a fijar más filtros entre lo primero que escribo y lo que termino publicando.
Razón estética: tengo que confesar que me gusta ser el notas del bar que saca una libreta para escribir algo, aunque sea la lista de la compra (pero eso que nunca lo sepan).


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